NUEVA SENTENCIA DEL CONTROL DE LOS CORREOS DE LOS EMPLEADOS

Estrasburgo enmienda una de sus decisiones (de 2016) en la que daba la razón a una empresa que despidió a un ingeniero por usar Messenger para chats personales.

Según la nueva Sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo (que es inapelable y sienta jurisprudencia para todos los países miembros de la Unión) las empresas no tienen derecho a controlar de forma ilimitada los correos profesionales de sus empleados. Pueden controlar el correo interno, pero avisando previamente a sus empleados de que sus correos van a ser examinados, y tener un motivo concreto para hacerlo.

Según el Tribunal, es lícito que las empresas deban protegerse frente a empleados desleales (por espionaje industrial, por ejemplo, o por sustracción de datos confidenciales). Pero con matices. Según la sentencia, un control sistemático e indiscriminado de los correos profesionales por parte de las empresas supondría “una vigilancia permanente” y sería “contraria a la dignidad humana”.

En la Unión Europea, el control de los correos “va por barrios”; mientras que en Rumanía (donde ocurrió el caso ahora enmendado) se considera que la empresa tiene derecho a controlar todo lo que escriben y envían sus empleados) en Francia, la Comisión Nacional de Informática y Libertades impone a las empresas limitaciones más estrictas que las indicadas por el Tribunal de Estrasburgo. No sólo deben avisar a los empleados de que sus correos serán examinados, sino que -llegado el caso- deben hacerlo en presencia del empleado y, si se descubre una infracción, la sanción debe establecerla la Justicia, ante quien la empresa deberá llevar el caso.

Cabe destacar el que la Confederación Europea de Sindicatos recomendó “una proporcionalidad cuidadosa” ante cada infracción, al considerar que un ocasional uso privado del correo profesional no merece más que una amonestación y que una sanción, o despido, deberían reservarse para reincidentes o por motivos de vulneración graves, recomendaciones que, como anexo, fueron incluidas en la sentencia.

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De ahí el que, una vez más, insistamos en la necesidad de tener redactada, y entregada a cada empleado, la

POLÍTICA DE USO DE LOS RECURSOS TECNOLÓGICOS

que la empresa pone a disposición de los empleados (cuenta de correo corporativa, ordenadores, tablets, móviles, redes sociales corporativas…)

Puede contactarnos y, juntos, elaboraremos SU propia política de uso; porque no todas las empresas son iguales, ni todas las empresas tienen el mismo grado de tolerancia (o de intransigencia) ante el uso -a título personal- del correo o de las aplicaciones que la empresa pone a disposición de sus empleados.

Consúltenos

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