“EL SALTO” DE LAS EMPRESAS A LAS REDES SOCIALES

No hay duda de que, hoy en día, cualquier negocio ha de tener presencia en Internet, ya sea a través de un sitio web meramente informativo, tienda on line… y también de la necesidad de establecer una comunicación 2.0, entendida como un entorno de comunicación en Internet basado en la participación de los usuarios; se trata de “un nuevo canal de comunicación” para interactuar con los clientes, de tú a tú.

Las redes sociales son una herramienta indispensable para los usuarios de Internet, lo que evidencia la oportunidad de negocio que existe en ellas; por tanto, las empresas abren perfiles en las diferentes redes sociales con la intención de aprovechar esta oportunidad de comunicación con sus clientes.

Pero uno de los aspectos relevantes a tener en cuenta por la empresa, en su presencia en las redes sociales, son los riesgos legales. Conviene evitar responsabilidades y sanciones, y las posibles repercusiones en la reputación de la entidad.

La identificación de estos riesgos legales no es una tarea fácil, dado que las redes sociales están en continua evolución y constantemente presentan modificaciones en sus funcionalidades. Además, la mayor parte de éstas se someten a legislaciones de otros países. También hay que cumplir con las normativas en estos nuevos entornos: protección de datos personales, comercio electrónico, consumidores y usuarios, derechos de autor…

¿Cuáles son estos riesgos legales?

– La apertura de una cuenta por parte de la empresa en una red social implica el aceptar las condiciones de uso de la propia red; es por ello por lo que hay que tener muy presente qué dicen éstas, pues su incumplimiento puede suponer incluso el cierre del perfil por parte de la red. Pensemos, por ejemplo, en las normas que el propio Facebook establece para la celebración de concursos y promociones y que se han de cumplir por la empresa usuaria de la red.

– ¿Cómo y de qué manera se pueden utilizar la marca, el logo, las imágenes de producto…. de la empresa y las obras protegidas por derechos de autor, como fotografías y artículos de terceros que se quieren publicar en el medio de comunicación social?.

– La configuración de una cuenta de la empresa en una red social exige determinar a qué correo electrónico va asociada y la contraseña a utilizar siguiendo unos parámetros de seguridad. En muchas ocasiones, en las empresas hay una falta de control en la apertura de cuentas en las redes sociales, lo que puede dar lugar a graves problemas, ya que se puede dar el caso de que un trabajador dé de alta una cuenta de correo en Twitter vinculada a un producto de la empresa y que la asocie a su cuenta de correo particular, de la que sólo él conoce la contraseña: ¿ qué pasaría si este empleado deja de trabajar para la empresa?.

– Publicación de información personal en la red social (datos de los empleados, clientes…información que puede afectar al honor, la intimidad y a la imagen de las personas).

– Fugas de información confidencial a través de la publicación de datos reservados de la empresa, per ejemplo relativas a un nuevo producto o a datos de clientes.

Los trabajadores que están en las redes sociales se convierten en parte del departamento de comunicación de la empresa. Así, los comentarios que éstos viertan  en ellas pueden también incidir en la imagen y la reputación de la entidad.

Es por todo ello por lo que se hace del todo necesario el “poner orden” a este impulso de la empresa en las redes sociales y el recibir asesoramiento jurídico, para evitar los altos riesgos en esta aventura on line. Se han de crear las normas o políticas de uso de las redes sociales, incorporando las directrices a seguir en la presencia de la empresa en estos nuevos medios de comunicación social. Estas políticas de uso deben incluir el procedimiento para la apertura de cuentas y perfiles de la empresa, objetivos y recomendaciones para una presencia adecuada, y se han de trasladar a los gestores de las redes sociales en nombre de la empresa, el community manager externo o interno, y a todos los empleados que interactúen, con el fin de que las conozcan y las apliquen.

Irene LÓPEZ

Socia-Directora

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