EL SUPERVISOR EUROPEO DE PROTECCIÓN DE DATOS PUBLICA ORIENTACIONES PARA LA TOMA DE TEMPERATURA

La reciente publicación de orientaciones para la toma de temperatura -en el contexto del Covid-19- por parte del Supervisor Europeo de Protección de Datos (en adelante SEPD), pretende ayudar a las organizaciones a establecer las medidas y actuaciones adecuadas a la aplicación de dichos procedimientos. Las orientaciones del SEPD diferencian entre los procedimientos de toma de temperatura que implican tratamiento de datos y se regulan por el RGPD y los que no.

  1. Las “tomas de temperatura de carácter básico”, realizadas de forma manual y sin registro, documentación o procesamiento e incorporación a un fichero, no se consideran tratamiento de datos personales (p.ej., vincular la temperatura a los datos personales del empleado/visitante).
  2. Las tomas de temperatura que impliquen: a) registro, documentación y/o cualquier otro procesamiento posterior de la temperatura corporal manual o parcialmente automatizado y/o b) sistemas automatizados (p.ej., cámaras o escáneres térmicos), se encuentran reguladas por la normativa de protección de datos personales.

En cualquier caso, la legalidad del sistema ‘básico’ de toma de temperatura no debe suponer una interferencia o vulneración al derecho fundamental a la intimidad. El impacto sobre este derecho debe ser el mínimo posible, acorde al objetivo deseado.

Respecto a la toma de temperatura con tratamiento de datos, se recomienda evitar la automatización de todo el proceso: toma de temperatura, comprobación de la misma, alerta/aviso del sistema, e impedimento de acceso al recinto de forma automática (p.ej., mediante el bloqueo de los tornos instalados a la entrada). Para el tratamiento de estos datos, se analizará en cada caso la base de legitimación a aplicar, suponiendo, en los casos de toma de decisiones individuales automatizadas, la voluntariedad y el consentimiento explícito (y documentado) del interesado..

Por otro lado, será necesario que la comunicación al interesado de la ‘temperatura límite’, así como de las consecuencias de sobrepasarla (impedir el acceso, protocolo posterior de verificación y/o comunicación del ‘positivo’ a los sistemas sanitarios públicos por parte del interesado), se realice de forma debida y por personal cualificado.

En cualquier caso, aunque la toma de temperatura sea manual, el posterior registro del dato en papel o en formato digital (combinado o no con la identificación de la persona) implica un tratamiento de datos personales de salud. Es por ello que, en estos casos, es imprescindible la realización de una Evaluación de Impacto de Protección de Datos Personales.

Así mismo, el SEPD apunta la conveniencia y obligatoriedad de analizar y revisar de forma continua la idoneidad, necesidad y proporcionalidad de la aplicación de medidas de toma de temperatura de los empleados o visitantes a las instalaciones; de acuerdo con la evolución de la ciencia respecto de la gestión de la epidemia.

Este análisis y revisión se realizará mediante la Evaluación de Impacto de Datos Personales (EIPD). La EIPD analizará y verificará, entre otros, los siguientes aspectos

  1. Base legal del tratamiento (puede ser diferente para empleados, para visitantes y/o para clientes); y base legal o justificación de la ‘temperatura límite’ establecida.
  2. Cumplimiento del deber de informar a los interesados.
  3. Obtención, en su caso, del consentimiento de los interesados.
  4. Minimización del uso de datos personales.
  5. Tecnología empleada (p.ej., que las cámaras térmicas no sean las mismas que las de videovigilancia; que la verificación de temperatura se haga en tiempo real; calibrado de los dispositivos de toma de temperatura).
  6. Proveedores implicados en el proceso (dispositivos, personal, software, etc.).
  7. Formación de las personas que participan en el proceso.
  8. Ciclo de vida de los datos.
  9. Protocolo a seguir tras un ‘positivo’.

Finalmente, el SEPD incluye en sus orientaciones medidas comunes a ambas modalidades de toma de temperatura:

  • Derecho a ser informado de los procedimientos de toma de temperatura, de sus objetivos y de cuándo y por quién serán realizados.
  • Derecho a seguimiento, es decir, en caso de que el resultado de la primera toma sea positivo, el interesado podrá realizarse la toma de temperatura por segunda vez justificada en problemas de la calibración del dispositivo. Si esta segunda medición sigue resultando positiva, el interesado tendrá derecho a realizarse una tercera toma de temperatura por un profesional sanitario y mediante un dispositivo de medición distinto al empleado inicialmente.
  • Derecho a recibir justificante de la denegación de acceso que incluya fecha, hora y localización del establecimiento que deniega la entrada con la indicación de que dicha denegación fue motivada por las restricciones llevadas a cabo para la contención del COVID19.